Hay una enseñanza samurai que dice que debemos proceder de otra forma, en contra de lo que siempre habíamos creído, tratando los asuntos más leves con la mayor delicadeza, y los casos graves, con mayor ligereza.
Que queréis que os diga, Jim Jarmusch me encanta. Mi secuencia favorita (sacada de otra peli chula, Branded to kill) es ésta.