En algunas películas las bandas sonoras son cruciales. El gran Tiburón blanco sería un simple pececillo con colmillos sin su música. Y probablemente a Norman Bates no le entrarían ganas de acuchillar a muchachas cuando se están duchando... Las bandas sonoras orquestales se nos suelen quedar grabadas en nuestras cabezas. A veces se abusa de la música, quiero decir que muchas veces un hilillo de música suele preceder una gran catástrofe pero tú ya lo sabes porque la música está ahí. Otros directores nunca ponen música y también tiene su encanto. Pero hay otros con un don especial para crear buenas bandas sonoras. Y creo que todos estarán de acuerdo conmigo en que Tarantino es el primer ejemplo que suele venirnos a la mente cuando hablamos de buenas bandas sonoras...
El trozo de película que pongo hoy es un poco violento para el que nunca haya visto Reservoir Dogs (1992, Q. Tarantino). Michael Madsen interpreta a Señor Rubio y en esta escena le corta una oreja a un policía que tiene de rehén. La gracia de la escena es que lo hace a ritmo de Bob Dylan con la canción "Stuck in the middle with you".
Esta canción me encantaba y me la ponía casi todas las mañanas mientras me preparaba el desayuno. La canción me sigue gustando, pero ahora ya no es la canción de mis tostadas con café, es la canción de "la oreja del poli". Cómo me gusta esta película!
No me gusta poner escenas con violencia pero es mi ejemplo de hoy de como una canción bonita se puede convertir en una canción de miedo...