16 octubre, 2008

La inteligencia es relativa

Pero como la mía es evidente elegí un buen día y una buena hora para ver la última de los hermanos Coen. Sólo seis personas en una sala gigante. Seis personas fans de los Coen. Seis personas riéndose cuando había que reirse...

George Clooney y Brad Pitt suelen ser un reclamo para las masas pero los Coen tienen un humor bastante especial, por eso no me apetecía ver esta película en una sala llena de gente y que a los diez minutos se escucharan resoplidos de desesperación.

Para mí la firma de los Coen ya es un sello de garantía de buen entretenimiento. "Quemar después de leer" no es otra gran obra maestra de los Coen pero sí es una buena comedia y de lo mejor que se puede escoger de la cartelera. Pero lo bueno es que ni ellos mismos pretender hacer una obra maestra. Escribieron el guión mientras rodaban la adaptación de "No es país para viejos" y después de cosechar tantos éxitos parece que hayan querido liberar tensiones haciendo una película con sus amiguetes. Recordemos que George Clooney ya había hecho de completo idiota en O Brother y Crueldad Intolerable.

Por cierto, el cartel me encanta. Es un cartel como los de antes, en plan Hitchcock.


Dicen que la ignorancia puede ser curada pero la estupidez es eterna y en esta película no se libra ni el más alto cargo de la CIA. Personaje interpretado por J.K. Simmons y con el que yo me quedo sin duda. Qué risas me pegué con él al final.

Y por mi parte no voy a decir nada más. No se la voy a recomendar a nadie porque el que sea Coeniano ya la habrá visto probablemente. Y para qué voy a decir que John Malkovich es un crack o que la película podría haber estado más explotada... Después de un día entero en la universidad me vuelvo poco exigente así que cumplió su función de hacerme reir, incluso soltar alguna carcajada y después a otra cosa.

3 comentarios:

Albert {in itinere} dijo...

Aquí un Coeniano que todavía no la ha visto... Que no cunda el pánico, todo llegará. Para hacer boca ayer me puse "El gran salto".

Saludos!

Cinelandia dijo...

Buena película. Los Coen cambian de registro con una destreza asombrosa. Dudé de ellos tras "Ladykillers", y llegó la sorpresa mayúscula de "No es país para viejos". Y ahora saltan a esta comedia coeniana como pocas sin que su particular universo se resienta lo más mínimo.

Y sí, John Malkovich está genial. Basta con fijarse en la desternillante escena en que tiene su encuentro con Pitt, su gesto observando las pintas de aquel que trata de hacerle chantaje. No le hace falta ni una palabra para demostrar el magnífico actor que es. Ni para ser hilarante.

El lunático Barry dijo...

Pues me no me habían hablado muy bien de ella pero tengo ganas de verla..