21 noviembre, 2008

Pataditas

A veces me gusta que me peguen una patada en el estómago. No me refiero en sentido literal evidentemente. Pero a veces necesito que algo me haga reaccionar y palidecer (más todavía). Y esto me sucede con gente en concreto. En el cine me ocurre siempre con el director Tod Solondz. Me parece uno de los directores que mejor retratan las miserias humanas, incluyendo la doble moral de "las familias decentes". Nunca he podido evadirme en ninguna de sus películas y siempre acabo con una sensación de asco y recelo. Mi hermana, la pobre, casi me mata cuando le pedí que me acompañara a ver Happiness. Siempre que le pido que vea una película conmigo acaba diciendo: "Lola, tíiaa" y ya no me habla en toda la noche... Para compensar le digo que ponga alguna que le guste a ella y como le va el género de terror al final siempre acabo diciéndole: "Sara, ¿puedo dormir contigo?". Ahora hemos llegado a un acuerdo, ya no vemos películas juntas al no ser que sean de Tim Burton.

Con algunos escritores también me pasa, especialmente con Chuck Palahniuk, autor de El club de la lucha que luego adaptó al cine David Fincher. No sé cómo conseguí acabarme uno de sus libros "Fantasmas" pero leí todo el libro con el ceño fruncido. Seré masoca porque no es que disfrute leyéndolo pero tampoco puedo dejarlo. ¿Y por qué suelto todo este rollo? Porque hoy se ha estrenado otra adaptación de otro de sus libros, "Asfixia". Y me pone contenta porque pensaba que no iba a llegar a Alicante pero aquí está, así que después de mucho tiempo sin ir al cine voy a sacar un hueco este fin de semana para ir a verla (junto con Appaloosa!). Me leí ese libro hace poco y el autor ya te avisa en la primera página que dejes de leer (la psicología invertida siempre funciona por lo visto). El protagonista es un tío fracasado, adicto al sexo, que va a una terapia de grupo donde el resto está más tarado que él. Tiene una madre enferma así que se dedica a fingir la asfixia en los restaurantes para sacarle la pasta al seguro y de paso conseguir algo de cariño de la gente....

En fin, ya tengo mi estómago preparado para recibir el golpe, menos mal que mi sentido del humor lo tengo hoy al máximo nivel...

De momento el cartel, me gusta.


2 comentarios:

Albert {in itinere} dijo...

A mi tambien me gusta el cartel. Simple y directo. A ver si la veo.

BlitzKrieg dijo...

Yo también me lo leí, hace un par de años.

Por lo que he visto tengo mis dudas de si me gustará... Desde luego el cartel sí que me gusta, aunque no sé si es el apropiado...