30 enero, 2009

Mal tiempo

El otro día me alquilé "La niebla", una película de Frank Darabont basada en una novela de Stephen King. Estaba un poco depre y me apetecía ver una peli de terror... Me deprimí más aún.

Nunca he tenido mucha fe en las películas basadas en relatos de Stephen King. Recuerdo una vez que fui al cine a ver "El cazador de sueños" y mi tensión del principio se convirtió en perplejidad debido al desenlace.

Pero con "La niebla" no me pasó eso. Me pareció una película excelente. Una vez más el género de terror nos demuestra que no hay nada que dé más miedo que el propio ser humano. La película es caótica y no perdí ni un segundo el interés. Es más, permanecí en tensión de principio a fin. Y como tengo la fea costumbre de "inventarme" los finales adiviné lo que pasaría. Y luego pensé que el final que yo pensaba sería demasiado cruel, pero así fue. Y acabé un poco echa polvo. Cuando estoy más sensible de lo habitual las películas apocalípticas me sientan como una patada en el estómago. Lo bueno (o lo malo, según como se mire) es que La niebla no se me va a olvidar en mucho tiempo...

Iba a poner el tráiler pero es que dura 2 minutos y casi lo desvela todo. Este es otro tema a debate, cada vez hacen peor los tráilers pero lo dejo para otro día...

4 comentarios:

Albert {in itinere} dijo...

Buf... yo tengo las de terror prácticamente al mismo nivel que las comedias románticas...

Respecto a lo de los trailes te animo a hablar de ello, aunque no creo que haya mucho debate. Te joden la película. Si lo pienso un poco, últimamente creo que han conseguido más veces que no vea una película, a que la vea.

Jordi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jordi dijo...

Vuelvo a ser Jordi, anteriormente Cinelandia, anteriormente Jordi...

Buena película, mala elección para un día depre. Para esos días, una de terror de serie B es lo que más cura, seguro :)

moonriver dijo...

Para mí "La niebla" tiene dos grandes aciertos: la interpretación de Marcia Gay Harden y el final. Lo demás no me pareció gran cosa.

PD: Y los bichos no daban ni miedo, ni asco ni ná.