07 mayo, 2008

El hombre de la máscara de hierro y corazón de metralla

Ya lo he dicho un montón de veces. Si Robert Downey Jr. no interpretara a Iron Man no hubiese ido al cine para ver esta película. Fui el día del estreno a una sala llena hasta los topes, cosa que a veces me revienta. La gente se portó bien porque estuvo callada y sin montar follón. Nadie me dio ninguna patadita en la butaca pero yo sí que di una... El hombre que estaba sentado a mi lado no paraba de reírse con cualquier chiste sin gracia y para colmo se sorbía los mocos cada 40 segundos. Joder, para qué están los pañuelos entonces?

Robert Downey Jr. me parece un magnífico actor y sí, a veces se me cae la baba con él. Pero este papel le viene como anillo al dedo porque Tony Stark (es decir, Iron Man) es todo un playboy y Downey Jr. ha sabido hacerse con el personaje y darle ese punto canalla-macarra pero con sentimientos. La primera parte de la película se basa en presentar al personaje, quién es y cómo llega a convertirse en un súperhéroe. Creo que es la parte que más me entretuvo aunque el dilema moral que sufre el personaje no es que se haya profundizado mucho.


- Cartel de IronMan -

El cómic es del año 63 y surgió como contrapunto a héroes mutantes o mordidos por arañas por ejemplo. Tony Stark era un tío normal y corriente que se convirtió en súperhéroe porque era un genio y se lo curró. Era un fabricante de armas, anticomunista y un día lo secuestran en Vietnam y es torturado pero lo que le hace cambiar de parecer es que su corazón se llena de metralla que él mismo ha fabricado. Ese es un poco el tema de la película pero con guión adaptado a la época actual. Y si hace unos años Vietnam era el peor enemigo pues ahora lo es Afganistán. Todas las películas de héroes están muy politizadas o por lo menos son muy patrióticas. ¿Por qué si no Robert Downey Jr. aceptó el papel? Por dios! es americano y la Marvel es como la biblia. Bueno, la biblia quizás sea un poco exagerado pero es como si un español no conociera Mortadelo y Filemón. Aún recuerdo el final de Spider Man con una pedazo de bandera de barras y estrellas ondeando al viento, en fin, en parte es normal.

Jeff Bridges también está que se sale interpretando al malo, Obadiah Stane. Hasta siendo malo tiene cara de ser buena gente... pero me encantó su papel (poco explotado quizás).

- Obadiah Stane y Jeff Bridges -

La gracia de la película es que el director Jon Favreau hace un pequeño papel como Hogan, el chófer de la limusina y el propio Stan Lee hace su aparición estelar, como siempre, como "himself". Ah! y el final del todo nos revela que seguro habrá al menos una segunda parte. Tengo la costumbre de quedarme hasta el final de los créditos en todas las películas (por respeto a la script y al mozo que le lleva los cafés al director). El caso es que al final de los créditos hay una pequeña escena donde sale Samuel L. Jackson haciendo de Nick Fury, jefe del Escudo, y que le dice a Iron Man "no eres el único súperhéroe que hay aquí". Pues ya está cantado no?

En conclusión, entré al cine con la mente relajada, dispuesta a ver el mismo patrón de película que siguen estas producciones de tal calibre. No me esperaba nada y quizás por eso no me empecé a revolver en la butaca... Pero una cosa que quede clara, aunque la segunda parte la vuelva a interpretar Robert Downey Jr, a mí ya no me pillan.

6 comentarios:

Jordi dijo...

En la sala que yo estaba la gente berreaba, el ruido de las palomitas casi no dejaba oír la película y el tío de mi izquierda se puso a hablar con el móvil a mitad película.

A parte de eso... poco que añadir. Lo del patriotismo es algo inherente a los cómics Marvel, vale. Pero yo lo trago siempre que sea con mesura. Como dije en mi blog, creo que esta es la película Marvel con más banderas de Estados Unidos que yo recuerde (en un cuadro de la casa de TOny Stark, en el embalaje o lo que sea sobre lo que se muere el amigo científico, en el hángar de aviones... ) + lo de la cheeseburger. Para mí lo peor no es eso, lo peor es que es tan, tan previsible y que tiene tan, tan poca gracia... lo siento, yo eché de menos demasiadas cosas (sarcasmo, más Jeff Bridges, menos vacile made in USA, sentirme identificado con el héroe en algún momento...) aun siendo poco exigente por un día. Creo que volveré a ver X-men pronto para darme recordarme que no soy yo, que es el Favreau y su colla.

BlitzKrieg dijo...

Si los comentarios tuvieran títulos, este tendría uno algo así: "¿Qué esperabais?"

Yo no sé por qué se extraña la gente. Como si no supiera lo que va a ver cuando entra a una sala... y más esta película. Es previsible? Pues claro, es tan previsible que ya sabes lo que va a pasar antes de comprar la entrada.

Y el mismo argumento para lo de las banderitas. Como si no supiéramos cómo son los yankis... Película americana=banderitas americanas, de toda la vida. No creo que Iron Man sea la película ideal para reivindicaciones. Lo que me extrañaría sería ver una bandera de la ONU...

-Hasta aquí mi comentario mamporrero-

Seguro que Stan Lee es de lo mejorcito de la película... aunque no sé si estará tan bien calzado como en Mallrats :P

Lo dijo...

Que quede clara una cosa, que conste que la gracia de la película no es que salga el director de la película haciendo de chófer que parece que es lo que digo, pero no. Que el director me la bufa bastante la verdad...

Stan Lee sólo aparece menos de 10 segundos y se le ve reodeado de conejitas del playboy, casi nada!

javi dijo...

Pues a mi Iron Man es el personaje que más me gusta de cómic y claro no es lo mismo leer un cómic que ver una peli. Aunque sí, está claro que Robert Downey Jr. y Jeff Bridges dan mucho prestigio, sino me parece que van los cuatro gatos de siempre que flipan con cualquier chorrada.

En fin, ¿has visto algo más o te estás reservando a Indiana Jones?

Besos!

Jordi dijo...

Yo si pienso que se podía esperar algo mejor. No porque sea una película basada en un cómic Marvel significa que tenga que ser previsible, recalcitrantemente patriótica, sin ninguna gracia ni sarcasmo de ningún tipo. Ahí está la primera entrega de X-Men para probarlo, sin ir más lejos. Y vale que Jon Favreau no es Bryan Singer (antes de sus respectivas adaptaciones, el primero había dirigido "Elf" y el segundo "Sospechosos Habituales", ahí es nada), pero me niego a creer que no se podía haber hecho algo mejor con el material del que partía "Iron Man".

BlitzKrieg dijo...

Nota: Hace un rato he visto a Favreau en Me Llamo Earl... estaba titánico :D